martes, 6 de diciembre de 2011

Somos dueños de lo que callamos y esclavos de lo que hablamos.

Una pregunta bastó para mostrar la fragilidad de un personaje que usualmente habíamos visto en su zona de confort y más que verlo, escucharlo en esa área cómoda, con preguntas hechas, previamente estudiadas y respondidas sobre guíones muy probablemente hasta con telepromter.
El ídolo tiene pies de barro, o por decirlo con más certeza: cabeza de chorlito; término acuñado para referirse a la persona ligera y de poco juicio, que fue lo que todos vimos y seguimos viendo en las repeticiones de tan vergonzoso suceso en la FIL el sábado 3 de diciembre pasado, algo que Enrique Peña quisiera borrar de su trayectoria.
¿Qué tanto afectará este hecho a la campaña del hoy precandidato del PRI-PANAL-Verde? El líder de las encuestas por la presidencia. Eso lo dirá el tiempo y también qué tanto puede afectar en la decisión del electorado el conocer el talón de Aquiles de Enrique: sus conocimientos y su acervo cultural...
Pero, ¿es importante para una nación que quien pretenda ser su representante sea culto, lea, se sepa conducir en público, demuestre capacidad de inteligir y responder una pregunta concreta y simple? o es sólo ¿algo adicional al liderazgo y a la capacidad de dirección?

Soy de la idea que desde el principio, quienes quieran optar por la presidencia, al menos de mi país, deberían ser sujetos a una especie examen de admisión una oposición en la que demuestren sus capacidades, cualidades y por qué no hasta su coeficiente intelectual. En lo personal prefiero un presidente inteligente y que sepa responder con capacidad a un pin-pon, "guapo y de cartón"

miércoles, 30 de noviembre de 2011

AMLOVE en la República Amorosa


Todo está dicho y se está armando la machaca, el consejero presidente del IFE (cuyo nombre no recuerdo en este momento de desvelo) ya dijo: tres candidatos en las boletas para presidente del 2012: Peña, López y lo que quede del PAN (¿migajas?)
Mientras eso sucede el frente frío 15 ya se fue y está llegando el 16 y yo sin cobertor.
AMLOVE ha cambiado radicalmente su propuesta, su imagen y sobre todo: su discurso. Sin embargo es de todos conocido que un hombre debe ser recordado y reconocido por sus obras no tanto por sus dichos. Andrés López, nos ha cambiado tantas veces su presentación que no lo compro, y espero no ser el único. Su discurso del amor y del respeto es simplemente el consejo recibido para que la gente lo perciba como alguien conciliador y respetable, pero recordemos este señor es el mismo que quemó pozos de petróleo en Tabasco, el mismo que pataleó y lloró hasta el cansancio su derrota, robo según él, del 2006 y que luego tomó Reforma, una avenida vital para la ciudad que más lo apoyó. No nos confundamos y no nos dejemos guiar por la voz de la sirena (eso sí su pasividad al hablar sigue siendo la misma), muchos líderes en la historia no han sido más que encantadores de serpientes, con una lengua laaaaarga y que sabe decir lo que queremos escuchar.

Mañana empiezo mi campaña yo también ¡eh! (¿o todavía no se puede ni como precampaña?)

Encuentre las diferencias: